sábado, 7 de enero de 2012

Bloque 3

Evolución de la literatura española

Así pues, pasaremos a realizar una pequeña síntesis de la literatura española en la que distinguimos diferentes etapas que se fueron produciendo a lo largo de la historia en nuestro país.
Esa sucesión de diferentes épocas se denomina ley del péndulo y quiere decir que cada periodo rompe con lo establecido anteriormente, pasando de una concepción caótica y desordenada en la que prima la libertad, a una concepción mucho más estructurada y ordenada en la que el autor se ve sometido a reglas.
Edad Media
La Edad Media es un periodo histórico que comenzó alrededor del siglo IX; si bien,  no se produjo una notable influencia de esta corriente en nuestro país hasta prácticamente iniciado el siglo XI. Una de las características importantes de esta etapa es que fue cuando aparecieron las primeras manifestaciones y obras en lengua castellana.
En la Edad Media, el pensamiento de la época estaba muy condicionado por dos pilares fundamentales como son el pensamiento teocéntrico (en el cual Dios es el centro de la vida, es decir, todo está creado y dirigido por él) y el carácter feudal y jerárquico de la sociedad (basada en unos vínculos de fidelidad personal, el vasallaje y el feudo). Esta organización tiene una forma piramidal, se compone de tres estamentos la nobleza, el clero y el estado llano. Hay que citar también como condicionantes de la cultura española el surgimiento de las lenguas romances, el papel fundamental de los monasterios en el desarrollo de las artes y las letras y el surgimiento de las universidades.
De igual forma, en este periodo podemos ver diferentes características como pueden ser la lirica popular (de carácter anónimo y difusión oral) y por otro lado la lirica culta (de trasmisión escrita y autor conocido). Relacionado con este punto también podemos encontrar a las dos figuras principales de la edad media: por un lado están los juglares (son poetas y cómicos que difunden oralmente la poesía por los pueblos) y por otro lado encontramos a los clérigos (que son personas religiosas, muy cultas que conocían el latín y realizaban obras de literatura escrita). Estas dos figuras son la máxima expresión de dos movimientos de la Edad Media, el mester de juglaría y el mester de clerecía respectivamente.
Los juglares y trovadores, recitaban sus obras de manera oral, empleando normalmente el verso como forma de expresión, ya que de esta manera les resultaba mucho más fácil recordar esas obras a las personas que las escuchaban.
En cuanto a los temas más tratados, es importante saber que las primeras manifestaciones literarias trataron sobre las historias y hazañas de los héroes de la época, sobre ese amor apasionado y lleno de tensión en el que la amada se muestra inaccesible o sobre temas religiosos en los que Dios aparece como el centro de todo.
Así, algunas de las obras y autores más importantes de la literatura medieval podrían ser el “Cantar de mio Cid”, la obra  Libro de Calila e Dimna”, el “Libro del Buen Amor” de Juan Ruíz (conocido como Arcipreste de Hita), el “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio” escrito don Juan Manuel, “La Celestina” de Fernando de Rojas o las “Coplas al maestro don Rodrigo” de Jorge Manrique.
Renacimiento
El Renacimiento comienza en España sobre el siglo XVI y destaca principalmente por la vuelta al clasicismo grecolatino y por la mentalidad antropocéntrica de la sociedad, en la que el propio ser humano se erige como el aspecto más importante de la vida, anteponiéndose al teocentrismo surgido durante la Edad Media.
De igual forma se rompe con la anterior sociedad feudal y se da paso al surgimiento de una burguesía que aparece como una clase media de gran cultura y formada, generalmente, por militares no aristócratas.
Una vez dicho lo anterior, se podría llegar a la conclusión de que existe una concepción humanista de la vida; entendiendo como humanismo al movimiento intelectual, filosófico y cultural que toma al ser humano como elemento fundamental de la creación y pretende su formación íntegra en todos los aspectos de la vida.
Además, se trata de un periodo en el que se pretenden marcar reglas y cánones establecidos para cualquier aspecto de la vida; dejando atrás la concepción platónica medieval y adoptando una concepción más aristotélica y basada en la lógica y en la creación de normas.
 En relación a los temas tratados en el Renacimiento, destacan el amor, la naturaleza, la mitología y la historia; pero también es importante destacar la idealización de algunos textos medievales de tema épico o el sentimiento religioso despertado en la segunda mitad del Siglo XVI.
Por último, es importante reseñar cuales fueron algunos de los autores renacentistas más importantes: Garcilaso de la Vega, quien no publicó ninguna de sus obras en vida y fue Juan Boscán  quien lo hizo, Fray Luis de León, buen conocedor del hebreo y el latín pudo, incluso, escribir varios comentarios acerca de la Biblia. San Juan de la Cruz o Lope de Rueda; así como una de las obras más significativas de este periodo histórico, de autor anónimo “La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades”, que inicia el género de la novela picaresca.
Barroco
Y siguiendo con nuestro repaso de la historia de la literatura llegamos al barroco, Siglo de Oro de la literatura española. En este periodo que transcurre en el siglo XVII, España se encuentra en una situación muy grave económicamente, así como sufrimos una crisis demográfica muy importante y tuvimos continuas guerras, hambre y peste. En esta época podemos destacar a Francisco de Quevedo, Lope de Vega y Calderón de la Barca.

La poesía del Barroco se caracteriza por la complicación de las formas y predominan el ingenio de los autores y el arte sobre la armonía de la naturaleza. El barroco valora la libertad absoluta para crear formas y dificultar la expresión, de esta manera buscaba sorprender al lector. Existen dos corrientes fundamentales en el barroco el conceptismo y el culteranismo.

Durante el Barroco se vuelve a romper con la época anterior y se pierde la confianza en los ideales renacentistas; provocando un gran pesimismo y desengaño que lleva a muchos autores a satirizar la realidad o a desentenderse de la misma, evadiéndose a épocas anteriores e incluso imaginando sus propias realidades perfectas.

Además, podemos observar cómo la literatura barroca refleja el sentimiento de la época; encontrando por una parte una literatura profunda, dolorosa y pesimista en la que se observa esa desesperanza y desilusión por la vida y, por otra parte, una literatura festiva e irónica que evidencia ese interés por disfrutar de cada segundo como si fuera el último.

En lo que respecta al teatro en el Barroco, es una de las aficiones más comunes del pueblo en esta época del Siglo de Oro. Estas obras se realizaban en corrales de comedia y los temas más recurrentes tenían como protagonistas a  mosqueteros, damas, pilluelos y labradores. Los autores de teatro más importantes en este periodo son Lope de Vega, Tirso de Molina  Calderón de la Barca.En cuanto a los temas principales de la literatura barroca hay que destacar la presencia del amor y la crítica a los aspectos que consideraban negativos de la vida como pueden ser el dinero o la ambición; además, se tratan otros temas como el de la fugacidad e inconsistencia de la vida o la picaresca.

En cuanto a los autores literarios principales de la época ya  he mencionado anteriormente a los principales pero obviamente, mención especial requiere la que según mi juicio es y será la obra más importante de la narrativa española, “ El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra.

Neoclasicismo
El siguiente periodo en la historia de la literatura española es el neoclasicismo, el cual no llega a nuestro país hasta el siglo XVIII más o menos y se ve unido al movimiento cultural e intelectual conocido como “Ilustración”. En este periodo se toma como referencia a los escritores griegos y latinos que ya habían sido tomados como modelo en épocas anteriores, de ahí quizás venga el nombre de este periodo.
En el neoclasicismo vemos muy comúnmente las siguientes características: en primer lugar, se da una preferencia a la razón frente a los sentimientos, además impone unas reglas literarias que provocan el “abandono” de la lírica frente al ensayo y las fabulas. Por otro lado, vemos que se escribía para educar y no para divertir, por lo tanto, vemos que los autores que escriben en este periodo, tienen un carácter crítico, didáctico y moralizador. Por último, cabe destacar que seguía tres normas rígidas de acción, tiempo y lugar.
Como en anteriores épocas, la sociedad neoclasicista vuelve su mirada hacia el ser humano y rechaza cualquier tipo de idea que no pueda ser explicada de una forma racional; por lo que se deja de lado la fe y se establece una mentalidad totalmente antropocéntrica.
Debido a esta preocupación por la educación y por la máxima difusión del conocimiento, la literatura comienza a extenderse por toda la sociedad, se busca un estilo menos recargado y más práctico y surgen los primeros periódicos; aunque son las fábulas, normalmente escritas en verso, las que se erigen como la composición literaria neoclásica por excelencia.
Así pues, no debemos pasar por alto a Esopo, uno de los principales fabulistas de la historia, considerado además como el creador de este tipo de género allá por el siglo VI a.C. A este autor se le atribuyen más de 300 fábulas distintas, cada una con su respectiva moraleja. De ahí que Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego, principales fabulistas neoclasicistas, se viesen influenciados por muchas de las características que Esopo llevaba a cabo en sus obras.
Si bien, el ensayo también cobra gran importancia y se convierte en la forma más común de divulgar los ideales de la Ilustración y las ideas del escritor.
En cuanto a los temas que destacan en este periodo citaremos históricos, de reforma social o de progreso y avance científico. No olvidando, por supuesto, el tema del amor, el cual, presenta un nuevo aire más sosegado y contenido que irá dejando paso a una mayor pasión y tensión conforme se aproxima el nuevo siglo.
No debemos olvidarnos del teatro de esta época, el cual también seguía fielmente las tres normas rígidas de acción, tiempo y lugar. Se separan los temas entre la tragedia y la comedia, teniendo las obras dos claras finalidades, por un lado enseñar algo público asistente y por otro lado la de entretener y divertirlo.
Por último, algunos de los autores y obras más destacadas de la época fueron los ya citados Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego, Gaspar Melchor de Jovellanos, Benito Jerónimo Feijoo o Leandro Fernández de Moratín con “el sí de las niñas”.
Romanticismo
El Romanticismo surge a finales del Siglo XVIII como reacción contra la Ilustración aunque no fue hasta mediados del siglo XIX cuando sus influencias llegan al territorio nacional.
 Entre sus características figuran una exaltación del “Yo” frente a todas las trabas y un ansia de libertad en la cual los hombres son rebeldes. Por otro lado se busca el idealismo, lo eterno, pero desgraciadamente se interpone en este punto la realidad, este hecho provoca un desengaño y un sentimentalismo enfermizo, que en ocasiones provoca el suicidio

Así, este periodo rompe con los esquemas neoclásicos y se comienza a defender la fantasía, la imaginación y la existencia de un mundo ideal en el que lo más importante son las emociones y la subjetividad.

Además, es importante destacar la gran importancia que se concede al honor y al sufrimiento que provoca una vida en la tierra en la que se busca la libertad y la creatividad que permitan al ser humano alcanzar ese lugar ideal y perfecto alejado de la sociedad en la que viven.

Por tanto, podemos decir que entre los temas de las obras de este periodo, los sentimientos, una vez más, se convierten en el tema estrella de la mayoría de obras, en especial podemos ver que se habla de la tristeza, la melancolía o la desesperación; En cuanto al amor,  no se oculta ya que aparece como un sentimiento capaz de vencer todos los impedimentos hasta alcanzar su fin.

La evasión es otro tema bastante empleado ya que los autores expresan el deseo de huir a épocas remotas o  a lugares lejanos. También se produce una apertura al misterio y por otro lado el sueño será un estado poético mediante el cual se conocerá todo aquello que es accesible mientras se está despierto.

Por otra parte, es esencial destacar la importancia e influencia del periódico en la sociedad; publicándose folletines (novelas por entregas) y poniéndose muy de moda el artículo periodístico que, como magistralmente conseguía Mariano José de Larra, pretendía mover la conciencia de los lectores y convertirse en una herramienta para cambiar la sociedad y la política de la época.

En definitiva, acabaremos nombrando algunos de los autores y obras más importantes y relevantes del romanticismo: Gustavo Adolfo Becker, creador de “Rimas”, José de Espronceda, quien escribió entre otras obras, “El estudiante de Salamanca”,  Rosalía de Castro quien compuso entre otras obras “Cantares gallegos y follas novas” y “en las orillas del Sar” o José Zorrilla, con  Don Juan Tenorio”.

Realismo

El realismo surge como un movimiento relacionado con el romanticismo, aunque una vez más al cumplir con el movimiento pendular, tiene características completamente opuestas a periodo anterior. Por tanto, este espacio histórico desarrollado durante la segunda mitad del S. XIX supone la vuelta a una concepción aristotélica.

En este movimiento destaca el lugar que ocupa la burguesía en la sociedad; lo que lleva a los autores a intentar hacer llegar sus obras a dicha clase dominante a través de un lenguaje popular y coloquial basado en ambientes reales y tratando temas cotidianos o cercanos al lector;

Entre las características de las novelas figuran la verosimilitud ya que los personajes y los lugares de las obras son muy creíbles o el didactismo de sus obras ya que utilizaban las mismas para dar lecciones sociales y morales.

Mención especial debe tener también el narrador es omnisciente ya que conoce los pensamientos de los personajes y participa directamente en la obra opinando sobre ellos. Por otro lado destacamos que los hechos suelen comentarse de una forma cronológica y vemos descripciones muy detalladas. Así pues, veremos que en estas obras que el papel de la mujer empieza a ser más destacado.

Por otra parte es importante citar el movimiento conocido como “naturalismo”, que pretendió llevar al extremo los ideales realistas y que llegó a la conclusión de que el ser humano se encontraba atrapado dentro de sus propias condiciones genéticas y de las circunstancias sociales.

En cuanto a los autores del realismo habría que destacar a Benito Pérez Galdós (creador de obras como Marianela, Fortunada y Jacinta o de los Episodios Nacionales) Juan Valera, Leopoldo Leopoldo Alas Clarín, quien creó algunas de las mejores obras de la época como por ejemplo “La regenta”. José María de Pereda o Vicente Blasco Ibáñez, etc.

Las vanguardias

Este movimiento resultó de los primeros años del S XX en los que ya en plena primera guerra mundial surgieron una serie de movimientos con características propias que pretenden la estimulación de los sentidos a través de la libertad de expresión y que posteriormente, dieron nombre a este periodo histórico.

Así, cabe destacar que la vanguardia que más influencia tiene en España es el “modernismo”; cuyo término fue originalmente utilizado de forma despectiva por aquellas personas que se oponían a las novedades y a las diferentes vanguardias que pretendían romper con los esquemas del realismo.

En España, en cuanto al pensamiento y a la concepción de la vida de la sociedad de la época es importante destacar que este periodo histórico estuvo marcado por la pérdida de las colonias nacionales en América y por la pérdida universal de la confianza en el progreso social y en la razón como instrumento para dar explicación a todo cuanto sucede.

De esta forma, los autores modernistas se centran en temas basados en la soledad, la angustia y la melancolía, en la evasión hacia épocas pasadas como el romanticismo o la edad media o hacia lugares lejanos y exóticos de ambientes refinados. También podemos destacar otros temas muy comunes en este periodo que están relacionados con la reivindicación de la cultura española frente a los valores de la civilización norteamericana, con el cosmopolitismo y con el amor o el erotismo.

Finalmente citaremos algunos de los autores que más repercusión tuvieron en el momento como por ejemplo Ramón Gómez de la Serna, Rubén Darío, Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez o Ramón María del Valle Inclán, entre otros.

Generación del 98

Debemos, como mínimo, decir que se trata de una generación de autores curiosa ya que este modelo de literatura se produjo a la par que la época de las vanguardias, con la diferencia que este grupo de autores literarios españoles quedaron mucho más afectados que los modernistas por la pérdida de las colonias españolas en América y por la decadencia de la sociedad española.

Así pues, podemos decir que este grupo de autores muestran como elemento común, una gran preocupación tanto por la crisis moral, política y social de la época, como por la realidad personal que cada uno de los autores vive.

Los autores de la Generación del 98 escriben, generalmente en prosa, sobre temas relacionados con la vida cotidiana, con situaciones que simulan la realidad, con la defensa de los valores propios de la nación española y con la necesidad de una regeneración social y artística que permita superar la decadencia nacional. Estos autores viajaron a muchos puntos de la geografía española para escribir sobre lugares desconocidos y dar a conocer ciudades. También fueron grandes conocedores de la crisis de fin de siglo, la cual fue la protagonista de muchos de los argumentos que conformaron sus obras.

En cuanto a los representantes y obras de la Generación del 98, es importante destacar a Azorín, Miguel de Unamuno, Pío Baroja o Ramiro de Maeztu; no obstante, debemos nombrar también a Antonio Machado, a quien como ya hemos nombrado en el modernismo, encontramos rasgos que encajan en esta clasificación. Algunas de las obras reseñables son  “El árbol de la ciencia”, “Castilla”, “Zalacaín el Aventurero”, etc.

Generación del 27

Esta generación de autores se une gracias a un acontecimiento generacional; la celebración en el ateneo de Sevilla del tricentenario de la muerte de Góngora. Por otro lado, como rasgo común en la gran mayoría de ellos encontramos que tienen la Residencia de Estudiantes de Madrid como principal núcleo de enlace. No se alzan contra nada en particular, respetan la tradición literaria, aunque no existe un estilo único, se ve en ellos el deseo de renovar el lenguaje, pero cada uno con su estilo personal.
De igual manera, es importante reseñar que todos y cada uno de los autores que cumplimentan esta generación, se ven influidos en menor o mayor medida por las características propias de las vanguardias.
De los escritores de la generación del 27 es importante destacar la admiración que sienten todos ellos por el barroco y por la vuelta a una concepción platónica de la vida en la que se vuelven hacia su propio interior y muestran una preocupación existencial propia; además, este giro hacia el propio “Yo” del autor provoca que se trate de una generación de individualismos y de libertad de estilos.
En cuanto a los temas tratados por la generación del 27, destacan aquellos relacionados con los sentimientos del hombre, la inquietud ante los problemas de la existencia, el ansia de plenitud o el amor; aunque, tras la guerra civil y la dispersión de los autores que formaban dicha generación, se tratan de forma nostálgica temas sobre la patria perdida.
Podemos entender esta generación como la búsqueda del equilibrio, equilibrio entre lo intelectual y lo sentimental, entre la concepción de lo romántico del arte y lo clásico, entre el arte para minorías y mayorías, entre lo universal y lo español…
Por último, debemos destacar algunos de los autores y obras más importantes de este tiempo: Federico García Lorca “La casa de Bernarda Alba o Bodas de sangre”, Vicente Aleixandre “En un vasto dominio o Poemas de la consumación”, Luis Cernuda “Los placeres perdidos o Donde habite el olvido” o Rafael Alberti ”Marinero en tierra”.
Generación de postguerra
Esta nueva etapa literaria está marcada por la Guerra Civil española y podemos diferenciar tres claras generaciones de escritores que se ven muy condicionadas por la censura del régimen y que comparten una clara concepción aristotélica:

Así pues, en la primera etapa, comprendida entre 1939 y 1950  (la más cercana al final de la Guerra Civil) se caracteriza por el aislamiento, se utiliza un lenguaje duro y una narración en primera persona; destacando situaciones de extrema dureza y personajes marginados, oprimidos o violentos que, generalmente, suelen desarrollar su historia en espacios limitados.

En esta primera etapa de postguerra, destacan autores como Camilo José Cela o Carmen Laforet y obras como “Nada” o “La familia de Pascual Duarte”.

Posteriormente, en la segunda etapa, comprendida entre 1951 y 1959, destaca la llegada de tecnócratas y la ruptura del bloqueo, con lo que se establece una literatura social que pretende reflejar la realidad y denunciar las injusticias cometidas a través de una narración lineal y en tercera persona; destacando un lenguaje sencillo y objetivo con el que se pretende llegar a la mayor cantidad de receptores posibles.

En esta segunda etapa de postguerra destacan autores como Miguel Delibes, Blas de Otero, Gabriel Celaya o Rafael Sánchez Ferlosio; que dejaron obras tan importantes como “La colmena”, “El camino”, “Pido la paz y la palabra” o “El Jarama”.

Por último, se llega a la tercera etapa, la cual parte desde los años 60 en adelante y se caracteriza por poseer un rechazo a la dictadura y la llegada de inversiones extranjeras a España, así como una renovación importante en el estilo. Une la temática relacionada con los problemas sociales con otros muchos temas como pueden ser la reflexión sobre el paso del tiempo, el amor o la amistad.

En  este último periodo de la generación de postguerra destacan autores como, Antonio Buero Vallejo, Miguel Delibes, Luis Martín Santos o Juan Marsé y obras como “Tiempo de silencio” o “Cinco horas con Mario”.

Años 70

El último periodo literario que analizaremos corresponde a los años 70, el cual se caracteriza por la libertad total y sentará las bases para la literatura española actual.

Es importante citar el que fue con total seguridad el momento en el que la literatura española sufrió un giro total que no es ni más ni menos que la muerte de Francisco Franco en 1975 y la abolición de la censura, lo que permitió a los autores expresarse libremente.

De esta forma, la novela se convierte en el género más importante y los autores comienzan a escribir sobre prácticamente cualquier tema; haciendo gala de una total libertad en cuanto a la temática y al estilo.

En cuanto a los autores y las obras más importantes del último periodo pendular, vuelve a aparecer Miguel Delibes con su obra “Los santos inocentes” y otros autores como Eduardo Mendoza con “La verdad sobre el caso Savolta”, Francisco Nieva o Antonio Gala.

Y una vez terminado el repaso teórico de la evolución literaria española veo fundamental la necesidad de adecuar todo lo expuesto anteriormente a nuestros alumnos que como bien sabemos, tendrán una edad comprendida entre los 6 y los 12 años, por lo que de ninguna forma podrían entender la información tal y como está ahora mismo ya que sin ningún miramiento, me atrevería a decir que como mínimo sus receptores deberían estar en los últimos cursos de la ESO o incluso en Bachillerato.

Así pues, llevaremos a cabo esa tarea mediante una buena selección y adaptación:

En cuanto al concepto de selección de un texto, diremos que hace referencia al hecho de “escoger” un fragmento de un texto determinado que sea susceptible de poder trabajar en el aula o con el que pretendamos despertar la curiosidad de nuestros alumnos para que se inicien en la lectura de una determinada obra literaria.

Por otro lado, el concepto de adaptación implica la modificación de un texto en función a unos determinados criterios, requisitos, objetivos y receptores, existiendo varios tipos de adaptación que comentamos a continuación:

Traducción: para textos de otros idiomas.

Cambio del género: podemos utilizar obras en prosa como liricas o con otras artes.

Actualización lingüística: modificar el texto dependiendo de las palabras que se utilicen ya que en ocasiones habrá palabras antiguas que nuestros alumnos no entenderán.

Resumen de los textos: reseñando los contenidos del texto.

Adaptación de la forma a la edad del lector: basándonos en unos criterios y objetivos establecidos adaptaremos la forma a los receptores de la adaptación de dichos textos.

Así pues, en mi opinión y haciendo balance de lo expuesto hasta ahora, creo que la adaptación de una obra literaria debería realizarse en los primeros cursos de la educación primaria; (adecuar una obra para que su entendimiento sea mucho más sencillo y su lectura más entretenida).

Por su parte, considero que la selección de fragmentos puede ser un recurso más utilizado en el último ciclo de la educación primaria; eligiendo siempre fragmentos que despierten la curiosidad en el niño y que a la vez cumplan con los requisitos y objetivos  que el profesor necesita impartir a los alumnos.

Para acabar, considero indispensable citar algunas de las obras con las que podríamos trabajar el día de mañana en nuestra futura labor como maestros, muchas de las cueles he de decir, que las he leído yo mismo en mi etapa como estudiante de educación primaria o secundaria: “La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades”, el “Cantar de Mio Cid”, “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha” “Un hoyo profundo al pie de un olivo”, “La busca”, “Crónica de una muerte anunciada” “La verdad sobre el caso Savolta”, “Platero y yo”, algunos poemas de la Generación del 98 o de la Generación del 27.
 
Generalizando, podríamos decir que aquellas etapas literarias en las que sus autores emplean un lenguaje sencillo y preciso podrían suponer una buena galería de obras con las que poder trabajar en el aula (Romanticismo, vanguardias, años 70…)

Webgrafía:

http://www.virtual-spain.com/literatura_espanola.html
http://www.librosvivos.net/smtc/homeTC.asp?TemaClave=1089http://sapiens.ya.com/auladelengua/cuadernoapuntes.htm
http://www.rinconcastellano.com/
http://www.euskalnet.net/tz/
http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

sábado, 17 de diciembre de 2011

Bloque 1

Literatura infantil
(Evolución histórica y selección de obras)

Una vez vistas las características de los textos literarios nos centraremos en una de las principales partes de la asignatura, la literatura infantil, que sin ninguna duda nos servirá de gran provecho en nuestra futura labor como docentes.
Para ello, comenzaremos el estudio de la misma analizando su historia, más concretamente, sus origines y evolución en el territorio nacional.
Nos remontaremos entonces a la Edad Media, cuando los trovadores y juglares recitaban historias y narraciones en los pueblos que servían como entretenimiento tanto a adultos como a niños, de esta forma, aunque esas historias no estuviesen especialmente creadas para los infantes se fueron desarrollando personajes e ideales que servirían como modelo para los más pequeños (noble caballero que salva a miles de personas de morir gracias a su gran valor y cortesía).
Es importante destacar a uno de los autores más prestigiosos de la época, Don Juan Manuel,  con el que miles de niños crecieron y desarrollaron su imaginación leyendo sus obras. Sin duda alguna, entre todas sus creaciones, la más popular es  “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio”, creada en 1330. 
También es destacable la influencia de Juan Ruiz, que con su obra “Libro del buen amor”, creada a finales del siglo S. XIV provocó que los niños tomasen conciencia de diversas historias amorosas que le iban sucediendo al personaje principal de la historia, el arcipreste de Hita, y que en todas ellas, como denominador común, quedaba en posición ridícula o desairada.
 Además, a finales del siglo XV, se comienzan a editar libros como el “Exemplario contra los engaños y peligros del mundo” en cuyo prólogo se advierte al lector de que la obra se trata de un libro pensado tanto para adultos, como para niños.
Posteriormente, a mediados del siglo XVI, se comienzan a escribir numerosas obras pedagógicas centradas en la enseñanza de los niños; si bien, nada tienen que ver relatos entretenidos y divertidos del agrado de los más pequeños.
De esta forma se fueron sucediendo las décadas, sin que ningún escritor centrase sus obras en el público infantil, hasta que en el S. XVIII, el rey francés Luis XIV promueve pequeñas historias y relatos infantiles que empiezan a tomar importancia superlativa con el paso de los años. Este puede ser el primer gran paso de la literatura infantil que conocemos actualmente en nuestro país.
Así pues, es importante destacar que en  multitud de casos, cuando una obra tenia gran acogida entre el público adulto, que era al sector a quienes iban dirigidas prácticamente la totalidad de las obras que se creaban, se comenzaban a realizar adaptaciones de esa misma obra, para que los más pequeños también pudiesen disfrutar de esas narraciones. Esto es lo que pasó con destacados relatos ingleses como por ejemplo “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe y “Trabajos de Gulliver” de Jonathan Swift.
Un dato importante es que a pesar de que poco a poco este tipo de literatura iba tomando más importancia en la sociedad, nadie se había parado a pensar ni un solo instante en los gustos e ideales de los niños que consumían sin remedio alguno la literatura que había en la época. Por eso, conviene reseñar la publicación, en 1798, del primer periódico infantil en España; siendo su título completo el de “Gaceta de los niños o principios generales de moral, ciencias y artes, acomodados a la inteligencia de la primera edad” en el que se buscaba precisamente que los niños tuvieran un tipo de lectura acorde con sus gustos e intereses.
Ya en el siglo XIX, es cuando la literatura infantil, gracias en gran parte a Saturnino Calleja, toma la importancia que merece. Saturnino fundó en 1879 la editorial con su nombre, y fue sin ninguna duda, la más importante de la época. Así pues, gracias a los libros que se crearon aprendieron a leer muchas generaciones de niños en lengua española. Estos libros, con Salvador Bartolozzi como director artístico creando dibujos de grandes artistitas de la época eran muy atractivos y gracias a las grandes tiradas se abarató su precio considerablemente, con lo que multitud de familias pudieron hacerse con ellos.
Saturnino Calleja también fundó una revista enfocada a la defensa de los maestros de la época. Esta revista se repartía junto al Heraldo del magisterio, que defendía los mismos postulados que la revista fundada por Calleja. También consiguió crear otros mecanismos para apoyar al magisterio español, la asamblea nacional del magisterio español y consiguió organizar la asamblea nacional de maestros.
La editorial calleja publicó alrededor de 3000 títulos, no solo cuentos, sino que también consiguió publicar libros de texto, libros de pedagogía, libros de literatura clásica, diccionarios de la lengua española, mapas geográficos, retratos de hombres celebres, atlas, libros de medicina, libros de cocina, etc, de ahí la popular frase “tienes más cuento que Calleja”.



Siguiendo en la historia de literatura infantil, no podemos olvidarnos de Elena Fortún, quien ya en el siglo XX, crea el personaje de “Celia”; que aparece en una serie de obras que muestran una protagonista con personalidad propia y que va creciendo conforme el lector avanza en la lectura. Esa historia se desarrolla en una familia burguesa madrileña. La autora produjo una colección de historias que tienen como protagonista a Celia y a su hermano Cuchifrín, estos textos llegaron incluso a tener una versión televisiva, pero es más importante por la repercusión que han tenido en la literatura infantil entre 1928 y 1987, aunque esta última obra, Celia en la revolución es un borrador de 1943.




Además de Celia la autora escribió otras obras que tenían como protagonista a otros personajes de su colección de historias como pueden ser Cuchifrín o Matonkiki. Esta autora comprendió de manera adecuada la psicología de los niños y creó una serie de personajes que conectaban de manera muy interesante con los niños que leían sus historias.
Pero no podemos olvidar la labor de la editorial Santa María (SM) que, tras llegar a un acuerdo con el gobierno de la época, pasaría a categorizar la literatura infantil por edades mediante la serie conocida como “Barco de Vapor”.
Hay que hacer especial mención también a una de las personas que más ha hecho por la literatura infantil, Gloria Fuertes, una autora de la que personalmente guardo buen recuerdo debido a que leí muchos libros de ella durante mis primeros años de lectura.
Y dejando aquí nuestro repaso global de la historia de la literatura infantil, pasaremos a centrarnos ahora en las caracterisiticas de las que debemos basarnos a la hora de escoger un libro para que lo lean los niños.
Primeramente conviene reseñar que no existe un libro perfecto, por lo que nunca podremos elegir un libro con el que todos nuestros alumnos se sientan motivados y dispuestos a leerlo de buen grado, ya que a pesar de que están en la misma clase, sus gustos, intereses y aficiones serán muy probablemente diferentes. Así pues, lo que intentaremos será buscar los medios para que la mayor parte de ellos se sientan agusto con el libro seleccionado, ya que es sumamente importante que en su etapa de educación primaria se habitúen a leer con regularidad porque  es cuando empiezan a formarse y fijar ideales. Por lo que de escoger un libro que para nada vaya con su edad o gusto puede provocar que rechacen la lectura a partir de ese mismo instante.
También es importante que aunque no libro haya sido acogido con gran éxito en una clase, no significa que vaya a resultar igual el año próximo, ya que los gustos de los niños van cambiando a medida que la sociedad da importancia a unas cosas u otras.
Dicho eso, es importante realizar un pequeño resumen de cuales son los interes que nosotros, como futuros maestros de educacion primaria, nos encontraremos más comunmente entre nuestros alumnos:
En las edades comprendidas entre los 6 y los 8 años, destacamos que los intereses comunes en los niños de estas edades suelen ser: temas relacionados con los animales, cuentos maravillosos así como de aparatos mecánicos, libros que contesten a sus "por qués" de una manera clara y concisa o incluso cuentos burlescos y humorísticos que mezclen su tema principal con lo fantástico.
En los ultimos años de educacion primaria, (edades comprendidas entre los 9 y los 12 años) encontramos un cambio radical de sus intereses con respecto a la etapa anterior, así pues, destacamos: epopeyas, cuentos fantásticos y de aventuras, cuentos clásicos, mitología y un especial enfasis debemos hacer en los cuentos sentimentales y amorosos que sobre todo las niñas comienzan a leer.
En definitiva, algunas características que deberemos tener en cuenta a la hora de seleccionar un libro infantil son las siguientes:
- Gustos: este punto será realmente importante porque de ello dependerá que los niños quieran leer estos libros. Sus gustos deberán estar adaptados a su edad, ya que no leerán los mismos textos chicos con 6 años a otros con 12 años. Sus gustos son diferentes, así como las historias serán diferentes, con protagonistas con diferentes características.
Es importante decir también que los gustos van cambiando a media que la sociedad evoluciona, y que lo que hoy en día interesa a un niño no tiene por qué ser acogido de la misma forma por los niños de la misma edad nacidos en años próximos.
- Contexto: es importante que el contexto en el que se desarrolla la obra sea fácilmente asimilable por el lector; ya que, de lo contrario, puede no llegar a entender plenamente la obra y, además, verla como algo ajeno a su interés y a su propio “mundo”.
- Estilo y expresión: en cuanto a este punto, deberán ser muy atractivos con un vocabulario fantasioso y cercano a los niños, esto provocará que los chicos se enganchen a la lectura ya que les resultará interesante y les animará a continuar leyendo.
- Temas: los temas deben estar relacionados con la vida actual del propio lector o tratar sobre temas fantásticos que les llamen la atención; así, es importante que la temática de la obra interese y despierte la curiosidad del niño, que refleje momentos que vive en su día a día o que le haga imaginar situaciones y lugares con los que poder soñar.
- Personajes: deberán mostrarse cercanos en cuanto a su forma de ser. El protagonista es un elemento fundamental en todo tipo de textos y más para los destinados a un público más joven. Éste deberá ser un personaje que se identifique con el lector, o en todo caso que haga cosas que sean un ejemplo para la persona que lo lee y quiera parecerse a él. Dependiendo del momento evolutivo, los personajes cumplirán unos requisitos diferentes.

- Formato del libro: debiendo estar adaptado a la edad del lector al que va dirigida la obra y teniendo en cuenta aspectos como el tipo de letra, el interlineado, las ilustraciones que presenta la obra, el número de páginas o el tamaño del propio libro; ya que todos estos factores facilitarán o dificultarán la lectura.
A continuación, reseñaré algunos tipos de libros relacionados con la fantasía, que es sin ninguna duda, uno de los temas preferidos por los niños:
- Los cuentos fantásticos: éstos destacan por ser protagonizados por personajes que tienen una vida normal hasta que ocurre algo sorprendente que cambia por completo la historia. Estos cuentos se basan en lo irreal pero parecen historias reales.
- Cuentos de amor: son aquellos que tienen como tema las relaciones sentimentales entre varias personas. Normalmente se enfrentan a muchos problemas para poder demostrarse su amor, pero siempre lo consiguen.
- Cuentos de terror: son las composiciones literarias que tienen como objetivo provocar una intriga o desasosiego en el lector.
- Cuentos policiacos: son cuentos que están directamente relacionados con la justicia y los criminales. Suelen tener como tema principal que un policía intenta infiltrarse o capturas a unos delincuentes.
- Cuentos de viajes: éstos tratan sobre una o varias personas que tienen que realizar multitud de viajes por el mundo con tal de conseguir sus objetivos, estos cuentos se caracterizan por las descripciones que se realizan de los lugares a los que van y las ilustraciones.
Finalmente, es importante conocer también los géneros literarios presentes en la literatura infantil:
- Género narrativo: En la obra se suceden una serie de acontecimientos (reales o ficticios) que se relatan, generalmente en prosa, a través de la figura de un narrador; los personajes cobran gran importancia y el texto debe tener un desarrollo basado en la clásica presentación, nudo y desenlace.
- Género lírico: Destaca por lo melódico del lenguaje empleado y por sus estructuras elementales que podemos observar en algunos textos líricos como las "nanas" o las "adivinanzas".
- Género dramático: Los personajes, a través del diálogo, interactúan entre sí y avanzan en la trama; destacando que, en este tipo de obra, el texto está escrito con la finalidad de ser representado por unos actores.
Otra forma de asegurarnos el éxito en la elección de un libro infantil es consultar librerías especializadas como la situada en pleno centro de Madrid, concretamente en la calle Santiago 18. Se llama La mar de letras y aunque cuando salí de visitarla lo hice encantado no esperéis que sea grande ni que tenga muchos dependientes que os puedan atender sino todo lo contrario, en pequeñita y tan solo está una señora al cargo de la misma, pero eso sí, es una señora encantadora, que solucionará todas tus inquietudes y te explica todas tus dudas de la mejor forma posible.
Otra buena manera de obtener información sobre libros infantiles es recurriendo a webs en las que son los propios profesores quienes comparten sus opiniones sobre unos libros y otros, pudiéndote dar alguna pista con la que escoger algún determinado libro.
Concretamente, algunos de esos links con los que poder estar al tanto de las novedades editoriales, artículos de literatura infantil, etc son los siguientes:
 
Webgrafía consultada para la realización de este trabajo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada
http://www.materialesdelengua.org/LITERATURA/TEXTOS_LITERARIOS/CUENTOS/contar/clasificacion.htm
http://www.educarm.es/
http://www.juansinletras.com/sin-calsificar/los-derechos-del-lector-daniel-pennac/
http://www.lamardeletras.com/http://www.fundaciongsr.es/

domingo, 11 de diciembre de 2011

Reflexión bloque 1

Reflexión bloque 1

El bloque 1 ha llegado a su fin y como conclusión del mismo, puedo decir que soy un poquito más sabio en cuanto a literatura infantil se refiere, algo que sin duda alguna me será de gran utilidad en mi futura labor como docente, en la que pondré en práctica muchas de las cosas aprendidas en esta asignatura.
Concretamente, en este bloque, hemos visto tanto su origen como su evolución a lo largo de los siglos, algo que puestos a decir verdades, desconocía casi por completo. Pero lo que considero más importante no es saber cuando y donde empezaron a crearse las narraciones infantiles (que por supuesto se debe saber), sino la segunda parte de este tema, criterios para seleccionar un libro infantil y que nuestros alumnos lo acojan de “buena gana”.
Esa es, quizás, la parte más complicada de un maestro, la parte que sin duda alguna más requiere de nuestro tiempo, ya que para realizar una buena criba y escoger un libro adecuado se debe recopilar mucha información de cada uno de ellos así como dar especial importancia a los gustos e intereses que los alumnos tienen en ese instante.
Es obvio que tanto esfuerzo tendrá su recompensa ya que es en estas edades (6-12 años) cuando un alumno comienza a forjar sus ideales y en el caso de que se les obligase a leer un libro no recomendado a su edad o que difiera por completo de sus intereses podrían rechazar desde entonces la lectura y asociarla a algo malo o aburrido para el resto de su vida.
Así pues, no debemos olvidar que el trabajo de docentes que en unos años muchos de nosotros quizás desempeñemos, conlleva una gran responsabilidad y que “tendremos en nuestras manos” el futuro de muchas generaciones y el de la sociedad próxima…

Bloque 1

Análisis de un libro



Título: Las brujas                                   
Título original: The witches      
Autor: Roal Dahl
Editorial: Alfaguara
Colección: Alfaguara infantil
Edad recomendada: a partir de 10 años



 

He elegido este libro porque lo leí cuando cursaba 5º de Ed. Primaria y sinceramente guardaba buen recuerdo de él, con lo que decidí subir al trastero e intentar encontrarlo entre los muchos libros que hay en las estanterías para así poder leérmelo por segunda vez.
Una vez que me lo he leído, tengo que decir que no sé muy bien por qué he guardado durante todos estos años un buen recuerdo del mismo, ya que ahora no me ha gustado demasiado y le he sacado muchos fallos que pasaron totalmente desapercibidos en mi etapa infantil. Supongo que como bien he apuntado en la teoría de este mismo bloque, los gustos van cambiando según la edad.
Una sinopsis del libro, “a grosso modo”, sería la siguiente:
La historia transcurre en Inglaterra, aunque en un principio el niño y la abuela se encuentran viviendo en Noruega debido a que los padres del pequeño fallecieron en un accidente de tráfico y él tuvo que trasladarse a ese país para que la señora se hiciese cargo de su vida.
Una vez que nieto y abuela se trasladan a Inglaterra para vivir en la casa que los padres del niño le habían dejado como herencia, éste comienza a sentir curiosidad por las historias de brujas que su abuela le contaba a diario.
Un día, en un hotel en el que estaban alojados hasta que se solucionara el papeleo que atestiguaba al niño como único heredero de la casa, se produjo el encuentro que el niño llevaba imaginando durante meses.
Igual que ellos, cientos de brujas habían escogido ese hotel como lugar para realizar su reunión anual y  de casualidad, estando escondido tras un biombo de la sala donde ellas celebraban el congreso pudo escuchar cuáles eran sus planes y ver como convirtieron a otro niño en ratón. Horas después una de las brujas, guiada por su olfato descubre al protagonista de la novela y al igual que hicieron con el otro niño, también le convirtieron en ratón.
Así pues, el niño, lejos de darse por vencido, consigue la formula que había provocado que se convirtiera en un roedor, con lo que mezclada a la cena, consigue que al igual que él, todas las brujas, excepto la gran bruja, que consigue escapar, se conviertan en ratoncitos indefensos.  
Al margen de todas mis valoraciones anteriores intentaré realizar un análisis objetivo sobre el libro:
Comenzaremos analizando los gustos  del lector, según mi criterio, el punto fuerte de este libro, ya que pienso que el autor tuvo muy en cuenta esto a la hora de crear este libro. Es bien sabido, que todas las generaciones de niños sufren un especial interés por los personajes de ficción, en este caso las brujas, que ya desde el título del libro queda claro que será ese el tema principal de la obra con lo que ya desde el primer momento se intenta captar la atención del lector para que le “pique el gusanillo” y comience a leerlo.
Por otra parte, un análisis parecido al punto anterior tendrá el contexto de la obra, ya que al tratarse de un tema de ficción provoca desde el inicio que el chico se meta en un mundo de fantasía en el que el personaje principal sufre de primera mano las aventuras que ellos mismos muchas veces han podido imaginar.
El tercer punto es el análisis del estilo y expresión, otro de los aspectos que según mi juicio personal más destacan en este libro, ya que es una característica fundamental del propio Roal Dahl. Así pues, tienen una especial importancia el vocabulario fantasioso y cercano a los niños, lo que provoca que los chicos se enganchen a la lectura y que les resulte interesante y les anime a continuar leyendo. Tengo que decir, por contraposición, que en ocasiones se utilizan demasiadas palabras inusuales que posiblemente un niño de 10 años no sepa lo que significan (exhalación, trallazo, bullir, fiordo, marsopa, desarraigar, rezumar, artimaña, putrefacto, vitorear…)
El siguiente punto concierne a los personajes, que en el caso de este libro no son demasiados; destaca el personaje principal, un niño de 7 años con el que los lectores se verán sumamente identificados ya que al igual que ellos, posee un gran interés por los cuentos de brujas que su abuela le cuenta con gran asiduidad. El siguiente personaje es la propia abuela del niño, un señora vieja y arrugada tal y como narra la novela. El tercer y último personaje destacado es la gran bruja, un ser espantoso de apariencia tranquila, de no muy alta estatura, con garras oscuras en los dedos que se curvaban curvándose sobre la yema de los mismos y escasa cabellera negra.
Por último, analizaremos el libro desde su formato,  del que diremos que posee una letra demasiado pequeña para la edad a la que está dirigida el libro, con un interlineado igualmente poco ajustado. Posee animaciones más o menos cada dos páginas en las que el lector puede hacerse a la idea de lo que el autor quiere hacer imaginar. Esos dibujos no destacan precisamente por su belleza, ya que ni siquiera están realizados a color, sino que más bien parecen bocetos a lápiz.
Destaco también la  estructura del libro, el cual se divide en 21 capítulos de  8 o 10 hojas cada uno, lo que provoca en el niño una lectura más amenizada y pausada que si la historia se contase del tirón. (El libro posee un total de 202 páginas).
Como conclusión final diré que se trata de un libro poco adecuado para la edad a la que va dirigido, ya que tanto la letra como la extensión del mismo, me hacen llegar a la idea de que no estaría de más destinarlo a chicos de 12 años como mínimo.
De esta forma, considero que en ningún caso lo deberían leer menores de 10 años ya que podrían sufrir pesadillas con las aventuras que nuestro protagonista lleva a cabo en esta obra.

Bloque 1

Literatura infantil
(Evolución histórica y selección de obras)

Una vez vistas las características de los textos literarios nos centraremos en una de las principales partes de la asignatura, la literatura infantil, que sin ninguna duda nos servirá de gran provecho en nuestra futura labor como docentes.
Para ello, comenzaremos el estudio de la misma analizando su historia, más concretamente, sus origines y evolución en el territorio nacional.
Nos remontaremos entonces a la Edad Media, cuando los trovadores y juglares recitaban historias y narraciones en los pueblos que servían como entretenimiento tanto a adultos como a niños, de esta forma, aunque esas historias no estuviesen especialmente creadas para los infantes se fueron desarrollando personajes e ideales que servirían como modelo para los más pequeños (noble caballero que salva a miles de personas de morir gracias a su gran valor y cortesía).
Es importante destacar a uno de los autores más prestigiosos de la época, Don Juan Manuel,  con el que miles de niños crecieron y desarrollaron su imaginación leyendo sus obras. Sin duda alguna, entre todas sus creaciones, la más popular es  “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio”, creada en 1330. 
También es destacable la influencia de Juan Ruiz, que con su obra “Libro del buen amor”, creada a finales del siglo S. XIV provocó que los niños tomasen conciencia de diversas historias amorosas que le iban sucediendo al personaje principal de la historia, el arcipreste de Hita, y que en todas ellas, como denominador común, quedaba en posición ridícula o desairada.
 Además, a finales del siglo XV, se comienzan a editar libros como el “Exemplario contra los engaños y peligros del mundo” en cuyo prólogo se advierte al lector de que la obra se trata de un libro pensado tanto para adultos, como para niños.
Posteriormente, a mediados del siglo XVI, se comienzan a escribir numerosas obras pedagógicas centradas en la enseñanza de los niños; si bien, nada tienen que ver relatos entretenidos y divertidos del agrado de los más pequeños.
De esta forma se fueron sucediendo las décadas, sin que ningún escritor centrase sus obras en el público infantil, hasta que en el S. XVIII, el rey francés Luis XIV promueve pequeñas historias y relatos infantiles que empiezan a tomar importancia superlativa con el paso de los años. Este puede ser el primer gran paso de la literatura infantil que conocemos actualmente en nuestro país.
Así pues, es importante destacar que en  multitud de casos, cuando una obra tenia gran acogida entre el público adulto, que era al sector a quienes iban dirigidas prácticamente la totalidad de las obras que se creaban, se comenzaban a realizar adaptaciones de esa misma obra, para que los más pequeños también pudiesen disfrutar de esas narraciones. Esto es lo que pasó con destacados relatos ingleses como por ejemplo “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe y “Trabajos de Gulliver” de Jonathan Swift.
Un dato importante es que a pesar de que poco a poco este tipo de literatura iba tomando más importancia en la sociedad, nadie se había parado a pensar ni un solo instante en los gustos e ideales de los niños que consumían sin remedio alguno la literatura que había en la época. Por eso, conviene reseñar la publicación, en 1798, del primer periódico infantil en España; siendo su título completo el de “Gaceta de los niños o principios generales de moral, ciencias y artes, acomodados a la inteligencia de la primera edad” en el que se buscaba precisamente que los niños tuvieran un tipo de lectura acorde con sus gustos e intereses.
Ya en el siglo XIX, es cuando la literatura infantil, gracias en gran parte a Saturnino Calleja, toma la importancia que merece. Saturnino fundó en 1879 la editorial con su nombre, y fue sin ninguna duda, la más importante de la época. Así pues, gracias a los libros que se crearon aprendieron a leer muchas generaciones de niños en lengua española. Estos libros, con Salvador Bartolozzi como director artístico creando dibujos de grandes artistitas de la época eran muy atractivos y gracias a las grandes tiradas se abarató su precio considerablemente, con lo que multitud de familias pudieron hacerse con ellos.
Saturnino Calleja también fundó una revista enfocada a la defensa de los maestros de la época. Esta revista se repartía junto al Heraldo del magisterio, que defendía los mismos postulados que la revista fundada por Calleja. También consiguió crear otros mecanismos para apoyar al magisterio español, la asamblea nacional del magisterio español y consiguió organizar la asamblea nacional de maestros.
La editorial calleja publicó alrededor de 3000 títulos, no solo cuentos, sino que también consiguió publicar libros de texto, libros de pedagogía, libros de literatura clásica, diccionarios de la lengua española, mapas geográficos, retratos de hombres celebres, atlas, libros de medicina, libros de cocina, etc, de ahí la popular frase “tienes más cuento que Calleja”.



Siguiendo en la historia de literatura infantil, no podemos olvidarnos de Elena Fortún, quien ya en el siglo XX, crea el personaje de “Celia”; que aparece en una serie de obras que muestran una protagonista con personalidad propia y que va creciendo conforme el lector avanza en la lectura. Esa historia se desarrolla en una familia burguesa madrileña. La autora produjo una colección de historias que tienen como protagonista a Celia y a su hermano Cuchifrín, estos textos llegaron incluso a tener una versión televisiva, pero es más importante por la repercusión que han tenido en la literatura infantil entre 1928 y 1987, aunque esta última obra, Celia en la revolución es un borrador de 1943.




Además de Celia la autora escribió otras obras que tenían como protagonista a otros personajes de su colección de historias como pueden ser Cuchifrín o Matonkiki. Esta autora comprendió de manera adecuada la psicología de los niños y creó una serie de personajes que conectaban de manera muy interesante con los niños que leían sus historias.
Pero no podemos olvidar la labor de la editorial Santa María (SM) que, tras llegar a un acuerdo con el gobierno de la época, pasaría a categorizar la literatura infantil por edades mediante la serie conocida como “Barco de Vapor”.
Hay que hacer especial mención también a una de las personas que más ha hecho por la literatura infantil, Gloria Fuertes, una autora de la que personalmente guardo buen recuerdo debido a que leí muchos libros de ella durante mis primeros años de lectura.
Y dejando aquí nuestro repaso global de la historia de la literatura infantil, pasaremos a centrarnos ahora en las caracterisiticas de las que debemos basarnos a la hora de escoger un libro para que lo lean los niños.
Primeramente conviene reseñar que no existe un libro perfecto, por lo que nunca podremos elegir un libro con el que todos nuestros alumnos se sientan motivados y dispuestos a leerlo de buen grado, ya que a pesar de que están en la misma clase, sus gustos, intereses y aficiones serán muy probablemente diferentes. Así pues, lo que intentaremos será buscar los medios para que la mayor parte de ellos se sientan agusto con el libro seleccionado, ya que es sumamente importante que en su etapa de educación primaria se habitúen a leer con regularidad porque  es cuando empiezan a formarse y fijar ideales. Por lo que de escoger un libro que para nada vaya con su edad o gusto puede provocar que rechacen la lectura a partir de ese mismo instante.
También es importante que aunque no libro haya sido acogido con gran éxito en una clase, no significa que vaya a resultar igual el año próximo, ya que los gustos de los niños van cambiando a medida que la sociedad da importancia a unas cosas u otras.
Las características que deberemos tener en cuenta a la hora de seleccionar un libro infantil son las siguientes:
- Gustos: este punto será realmente importante porque de ello dependerá que los niños quieran leer estos libros. Sus gustos deberán estar adaptados a su edad, ya que no leerán los mismos textos chicos con 6 años a otros con 12 años. Sus gustos son diferentes, así como las historias serán diferentes, con protagonistas con diferentes características.
Es importante decir también que los gustos van cambiando a media que la sociedad evoluciona, y que lo que hoy en día interesa a un niño no tiene por qué ser acogido de la misma forma por los niños de la misma edad nacidos en años próximos.
- Contexto: es importante que el contexto en el que se desarrolla la obra sea fácilmente asimilable por el lector; ya que, de lo contrario, puede no llegar a entender plenamente la obra y, además, verla como algo ajeno a su interés y a su propio “mundo”.
- Estilo y expresión: en cuanto a este punto, deberán ser muy atractivos con un vocabulario fantasioso y cercano a los niños, esto provocará que los chicos se enganchen a la lectura ya que les resultará interesante y les animará a continuar leyendo.
- Temas: los temas deben estar relacionados con la vida actual del propio lector o tratar sobre temas fantásticos que les llamen la atención; así, es importante que la temática de la obra interese y despierte la curiosidad del niño, que refleje momentos que vive en su día a día o que le haga imaginar situaciones y lugares con los que poder soñar.
- Personajes: deberán mostrarse cercanos en cuanto a su forma de ser. El protagonista es un elemento fundamental en todo tipo de textos y más para los destinados a un público más joven. Éste deberá ser un personaje que se identifique con el lector, o en todo caso que haga cosas que sean un ejemplo para la persona que lo lee y quiera parecerse a él. Dependiendo del momento evolutivo, los personajes cumplirán unos requisitos diferentes.

- Formato del libro: debiendo estar adaptado a la edad del lector al que va dirigida la obra y teniendo en cuenta aspectos como el tipo de letra, el interlineado, las ilustraciones que presenta la obra, el número de páginas o el tamaño del propio libro; ya que todos estos factores facilitarán o dificultarán la lectura.
A continuación, reseñaré algunos tipos de libros relacionados con la fantasía, que es sin ninguna duda, uno de los temas preferidos por los niños:
- Los cuentos fantásticos: éstos destacan por ser protagonizados por personajes que tienen una vida normal hasta que ocurre algo sorprendente que cambia por completo la historia. Estos cuentos se basan en lo irreal pero parecen historias reales.
- Cuentos de amor: son aquellos que tienen como tema las relaciones sentimentales entre varias personas. Normalmente se enfrentan a muchos problemas para poder demostrarse su amor, pero siempre lo consiguen.
- Cuentos de terror: son las composiciones literarias que tienen como objetivo provocar una intriga o desasosiego en el lector.
- Cuentos policiacos: son cuentos que están directamente relacionados con la justicia y los criminales. Suelen tener como tema principal que un policía intenta infiltrarse o capturas a unos delincuentes.
- Cuentos de viajes: éstos tratan sobre una o varias personas que tienen que realizar multitud de viajes por el mundo con tal de conseguir sus objetivos, estos cuentos se caracterizan por las descripciones que se realizan de los lugares a los que van y las ilustraciones.
Finalmente, es importante conocer también los géneros literarios presentes en la literatura infantil:
- Género narrativo: En la obra se suceden una serie de acontecimientos (reales o ficticios) que se relatan, generalmente en prosa, a través de la figura de un narrador; los personajes cobran gran importancia y el texto debe tener un desarrollo basado en la clásica presentación, nudo y desenlace.
- Género lírico: Destaca por lo melódico del lenguaje empleado y por sus estructuras elementales que podemos observar en algunos textos líricos como las "nanas" o las "adivinanzas".
- Género dramático: Los personajes, a través del diálogo, interactúan entre sí y avanzan en la trama; destacando que, en este tipo de obra, el texto está escrito con la finalidad de ser representado por unos actores.
Otra forma de asegurarnos el éxito en la elección de un libro infantil es consultar librerías especializadas como la situada en pleno centro de Madrid, concretamente en la calle Santiago 18. Se llama La mar de letras y aunque cuando salí de visitarla lo hice encantado no esperéis que sea grande ni que tenga muchos dependientes que os puedan atender sino todo lo contrario, en pequeñita y tan solo está una señora al cargo de la misma, pero eso sí, es una señora encantadora, que solucionará todas tus inquietudes y te explica todas tus dudas de la mejor forma posible.
Otra buena manera de obtener información sobre libros infantiles es recurriendo a webs en las que son los propios profesores quienes comparten sus opiniones sobre unos libros y otros, pudiéndote dar alguna pista con la que escoger algún determinado libro.
Webgrafía consultada para la realización de este trabajo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada
http://www.materialesdelengua.org/LITERATURA/TEXTOS_LITERARIOS/CUENTOS/contar/clasificacion.htm
http://www.educarm.es/
http://www.juansinletras.com/sin-calsificar/los-derechos-del-lector-daniel-pennac/
http://www.lamardeletras.com/http://www.fundaciongsr.es/